Google Lighthouse, todo lo que debes saber

No contar con presencia en internet hoy en día, en pleno siglo XXI, equivale prácticamente a no existir. Y es que por muy bien que hagamos las cosas, no contar con una buena presencia online nos impedirá alcanzar nuestros objetivos y llegar a nuestro público objetivo de una manera más fácil. Es por ello que contar con una página web resulta básico. Sin embargo, no basta con tener una web de cualquier manera, debe ser una web accesible y bien optimizada para obtener mejores resultados.

Para lograrlo es necesario cuidar al detalle aspectos como el SEO, la accesibilidad, PWA o performance. Ya que serán estas áreas las que nos permitirán contar con una página web que nos ofrezca lo que estamos buscando: más visibilidad y la posibilidad de ofrecer a nuestros clientes una experiencia de navegación ágil, intuitiva y completamente satisfactoria. Algo que podemos medir gracias a una herramienta: Google Lighthouse.

¿Qué es Google Lighthouse?

Lighthouse de Google es una herramienta completamente automatizada y de código abierto que nos ofrece la posibilidad de medir la calidad de una determinada página web, sea pública o privada. Algo que consigue poniendo a prueba la facilidad de uso y el rendimiento del sitio que deseemos. Así, gracias a sus resultados, es más sencillo establecer en lo que debemos mejorar.

En resumen, se trata de una extensión que nos permite realizar auditorías de alta calidad a un sitio web de una manera rápida y muy sencilla. ¿El objetivo? Conocer la calidad de la página en cuestión y saber las oportunidades de mejora con las que contamos de cara al futuro. Su utilización es completamente gratuita y cualquier persona que lo desee puede tener acceso a ella a través de la Google Chrome Web Store.

Para obtener los resultados de su análisis, este faro de Google realiza una simulación de visita a la página web desde un smartphone de poca potencia. Esta simulación mide el tiempo que tardan en aparecer los contenidos de la web en pantalla, si es o no interactiva o el tiempo que necesita en responder a las acciones del usuario, entre muchos otros aspectos.

¿Para qué sirve?

La función de esta herramienta es la de ofrecer la posibilidad de auditar con Lighthouse Google. De este modo podemos comprobar cuál es el funcionamiento de cualquier sitio web de internet. Y si se trata de una página de nuestra propiedad, podremos utilizar estos datos para saber en qué deberíamos mejorar. En concreto ofrece auditoría de cinco aspectos distintos de la página: Progressive web apps, performance, accessibility, best practices y SEO.

Progressive web apps

Esta es la función principal de la herramienta y por la que nació en 2017. En este caso se analiza si el sitio a estudiar funciona como debería: si los elementos se representan correctamente, si está disponible la función offline, si hay un service worker…

Performance

En este caso lo que se tiene en cuenta es el rendimiento en términos de velocidad. El análisis aquí tiene que ver con la carga de las primeras imágenes y contenidos o cuanto tiempo necesita la página web para reaccionar a una acción del usuario.

Accessibility

Otro aspecto clave a auditar tiene que ver con la accesibilidad. En este sentido Google Lighthose estudia si la aplicación es fácil de utilizar por personas con limitaciones físicas y si incluye opciones para personas con discapacidad visual.

Best practices

Este ámbito es el centrado en analizar aspectos de seguridad de la web o aplicación. De este modo podremos saber si los recursos utilizados son seguros o si existe algún riesgo.

SEO

El último aspecto de los cinco que analiza el faro es el SEO. Para ello se realiza una auditoría del nivel de visibilidad y posicionamiento en buscadores que tiene la página, así como si las etiquetas y metadatos utilizados se han optimizado correctamente.

Si quieres profundizar sobre las opciones que ofrece, puedes conocer más sobre esta herramienta para auditar la velocidad de carga de una web a través de esta página de Google.

¿Cómo te ayuda Lighthouse a auditar la web?

Como hemos comprobado anteriormente, Google Lighthouse nos ofrece un completo análisis de nuestra web para que conozcamos al detalle si el funcionamiento de la misma es el óptimo. Algo que hace estudiando varios aspectos del sitio web en cuestión. Para poder auditar con Lighthouse Google lo único que tienes que hacer es añadir la extensión a tu navegador desde la Chrome Web Store.

Con la extensión agregada a Chrome, la puesta en marcha no puede ser más sencilla ya que lo hará todo de manera automatizada. Una vez haya terminado de auditar la velocidad de carga de una web y el resto de aspectos que analiza nos ofrecerá una puntuación de 0 a 100. Las puntuaciones hasta 49 son consideradas como lentas; de ahí a 89 se consideran medias; mientras que las de 90 a 100 son catalogadas como rápidas.

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