¿Cómo hacer un vídeo corporativo?

Vídeos Corporativos

Actualmente las empresas se ven obligadas a evolucionar y adaptarse a la sociedad de la información en la que vivimos. Quedarse fuera de este entorno se traduce en invisibilidad ante el cliente y desaparecer de cara a la competencia. En este plano los recursos informativos tienen diferente naturaleza ganando en los últimos años un gran peso los productos audiovisuales y fotográficos.

Este es el marketing audiovisual, un concepto con el que trabajan día a día las empresas top a nivel mundial y que se basa en construir un mensaje que sea capaz de satisfacer las necesidades informativas del público sobre la marca de manera llamativa, sencilla y efectiva. Para ello se necesitan una serie de pautas en lo relacionado con la parte técnica y en el trabajo de lo conceptual. A continuación te detallamos cómo debes plantear un proyecto audiovisual para tu empresa.

¿Cómo hacer un vídeo corporativo?

Una imagen vale más que mil palabras. Esta es la base sobre la que tenemos que construir nuestro proyecto de vídeo corporativo. La información visual será la clave para captar nuevos clientes y para darnos a conocer, por ello, nuestra idea de vídeo tiene que girar en torno a la imagen. La información que queramos aportar de forma escrita (grafismos) u oral (voz locutada) será únicamente un complemento de lo que veremos.

A partir de esto, detallaremos los elementos y los conceptos básicos con los que trabajaremos en nuestro vídeo, desde su preproducción hasta su postproducción.

Vídeo Corporativo

CONCEPTOS CLAVE

A continuación introducimos los elementos fundamentales que necesitamos para plantear y desarrollar nuestro vídeo corporativo desde cero. El correcto uso de cada uno de estos aspectos nos dará la posibilidad de obtener un producto audiovisual que nos ayude a comunicar quiénes somos.

La idea

Este será el elemento fundamental sobre el que girará nuestro proyecto audiovisual. Una idea creativa, alejada de lo cotidiano y eficaz respecto al mensaje que queremos transmitir de nuestra empresa, nos permitirá llegar al público de manera exitosa.

En esta idea podemos incluir los valores que representa nuestra empresa, los métodos de trabajo que se siguen en el día a día, características diferenciadoras, (como por ejemplo: implicaciones sociales, sostenibilidad, quiénes trabajan dentro…)

Conseguir una idea original combinada con evitar la saturación en los mensajes que transmitiremos, nos permitirá obtener el mejor resultado final.

Las imágenes

Aquí dependerá de cómo queramos construir nuestro vídeo, ya que utilizar animación o la fotografía estática también son opciones posibles. En la mayoría de casos las imágenes en vídeo (en movimiento y con sonido) son las que predominan en los proyectos corporativos y se basan en una sucesión de planos en los que podemos grabar elementos como las instalaciones de la empresa, los trabajadores/empleados que hay en ella, utilizar actores para representar una escena, preparar decorados, etc.

En el momento de captar las imágenes deberemos tener en cuenta la composición de los planos, la iluminación, el color y el sonido. Si alguno de estos componentes del vídeo fallan, bien por desconocimiento, o por algún problema en la grabación, el producto final no llegará a cumplir las expectativas.

Por ello, recomendamos tener unos conocimientos básicos sobre el mundo audiovisual antes de ponerse a los mandos de la grabación, o bien, dejarla a cargo de un profesional/productora.

Hay que poner también especial atención en la presencia de nuestro logo en pantalla, nuestra marca dentro del vídeo corporativo. Repetir su presencia en pantalla (sin abusar de ello), el posicionamiento o el color, nos ayudarán a que el espectador recuerde la empresa y a que nuestro vídeo no se confunda con otros.

La duración

Tenemos que cuidar la duración y no extendernos demasiado debido a que nuestro vídeo seguramente este destinado a web o redes sociales. En ambos sectores la atención que pone el usuario es un bien muy preciado, ya que es constantemente bombardeado por todo tipo de publicidad o entretenimiento en forma de vídeo e imagen.

Superar el minuto en nuestro vídeo no es recomendable, sin embargo, podemos plantearlo en dos versiones: uno corto de 30 segundos – 1 minuto (eficaz y preciso) y otro largo que puede superar el minuto (desarrollo del mensaje y detalles adicionales) que podemos situarlo en nuestro portal web o Youtube.

Dónde publicarlo

Las plataformas donde podemos llegar a publicar este vídeo corporativo son prácticamente ilimitadas. Como soportes específicos audiovisuales existen actualmente portales como Youtube o Vimeo, sin embargo, su alcance de cara al público es más reducido en comparación con las redes sociales de mayor prestigio. Twitter, Facebook o Instagram permiten subir vídeos con unos límites de duración marcados y con dimensiones concretas. Para llegar de forma correcta al cliente deberemos de tener en cuenta estos elementos de configuración.

Las visitas que obtenga nuestro vídeo en cada una de las plataformas en las que lo publiquemos será también un aspecto que no podemos dejar pasar por alto. Las diferentes redes sociales contabilizan de forma diferenciada las visualizaciones y visitas de cada publicación. Por ejemplo, en Youtube la permanencia del usuario en el vídeo se contabiliza durante más tiempo, en comparación con Facebook (aproximadamente unos 3 segundos).

Un análisis en profundidad de las estadísticas de nuestro vídeo en cada plataforma será la mejor opción para controlar su repercusión y estudiar si necesita algún cambio. Además de todo esto las redes sociales posibilitan publicitar el contenido que subamos, con esto podemos darle un plus en difusión.

Vídeos Corporativos

Como opción complementaria tenemos nuestro propio portal web, donde podemos subir la gran mayoría de vídeos corporativos que realicemos para que el usuario que acceda consiga una información aún más detallada de nuestra empresa.

HERRAMIENTAS

En el apartado anterior detallábamos los elementos que no podemos pasar por alto a la hora de plantear nuestro proyecto de vídeo, a continuación os dejamos los instrumentos con los que construir la pieza audiovisual si nos decantamos por las imágenes en movimiento.

Captación de las imágenes

Será clave tener una serie de herramientas adecuadas para la captación de imágenes en vídeo, desde el elemento fundamental: la cámara, pasando por soportes para esta (trípodes, rigs, ronin, raíles…) que nos permiten estabilizar la imagen o hacer planos en movimiento, equipos de iluminación, reflectores de luz o equipos de sonido.

No es recomendable ser conservador en cuanto a la calidad o el número de recursos que utilicemos, no podemos arriesgarnos a sacar a la luz un producto mediocre, ya que este será la causa por la que nos empiece a conocer el público.

Edición

Este es el último proceso por donde debe pasar nuestro proyecto, una fase elemental para conseguir un resultado final exitoso. El trabajo que aquí se realiza depende de programas de edición en los que se vuelca todo lo que hemos grabado (brutos), se mezcla y compone el vídeo con ellos, además de corregir aspectos como el color o el sonido.

Dentro de esta etapa elegiremos también si añadimos música o efectos sonoros que acompañen a nuestro vídeo corporativo. En el momento de seleccionar la música se buscará una melodía acorde con lo que vemos en imágenes y que se adapte al ritmo del vídeo.

Tendremos que tener cuidado con los derechos de autor que protegen a la gran mayoría de canciones. No considerar este aspecto puede hacer que nos retiren nuestro vídeo de la plataforma en la que lo publiquemos. La solución a este problema es utilizar librerías de música online libres de derechos. Una de las más conocidas y con mayor variedad en cuanto a estilos es Jamendo.

Dentro de las aplicaciones/programas de edición encontramos una gran diversidad de softwares offline y online. Aquí os nombramos sólo algunos de los que más se suelen utilizar para montaje.

Offline

En la categoría offline tenemos diferentes productos con una infinidad de funcionalidades pero que coinciden con aspectos comunes en la gran mayoría de casos. Entre estos encontramos algunos ejemplos como:

  • Adobe Premiere Pro que permite diferentes grados de complejidad en cuanto la edición y que combina de forma perfecta con las demás aplicaciones de Adobe.
  • Sony Vegas o conocido actualmente como Vegas Pro sigue un modelo muy parecido a Premiere, pero su utilización es más sencilla e intuitiva. Además de esto tiene un mejor rendimiento dentro de Windows y es uno de los programas más utilizados entre los iniciados en la edición de vídeo.
  • El software por defecto de Mac, Final Cut Pro, permite también un uso sencillo y nos aporta elementos únicos (sólo disponibles en Apple). Además es compatible con algunos programas de Adobe como Photoshop.

Edición en Vídeos Corporativos

En un nivel más avanzado encontraríamos la edición mediante 3D, añadir efectos de vídeo, transiciones específicas… Todos estos elementos nutren las imágenes que presentemos además de dotarlas de mayor calidad y diferenciación. Sin embargo el uso de estos recursos conllevará una complejidad mayor con un gasto de tiempo y coste adicional. Uno de los software de edición especializada más conocidos en estos casos es Adobe After Effects.

Online

En cuanto a las aplicaciones de edición de vídeo online encontramos herramientas como Powtoons, un software muy intuitivo que permite de manera simple y rápida trabajar con vídeo, imágenes y texto. Dentro de este portal encontraremos diferentes paquetes de suscripción mensual. Estos se se adaptan al objetivo que nos planteemos respecto a la comunicación audiovisual de nuestra empresa.

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